lunes, 6 de abril de 2015

Cortejo







Sonidos delgados repican en el translúcido vidrio de un amor soñado o divino.


Arcángeles oscuros con estacas de férreo pino asedian los muros del lugar  donde no caben abrazos seguros.



Luces en eterna vigilia espían a las tardes y a las noches de exiliados días.



Manantiales de tinieblas riegan tu cielo y mi tierra  con gotas de pertrechada tregua.



Luceros lejanos hasta un mar de cercanía y desencanto caminan despacio.



Una espada de hoja oxidada desafía a una vanidosa y refulgente nada.



Acechantes  malgastadas caricias  se diluyen por no devengar en ensalivada brisa. 



Un halo eterno se alía con el propio tormento y su entronizado cortejo.


Cuando se desatan al unísono recuerdos y sueños se sumerge el yo en misterioso universo.






5 comentarios:

  1. Hacia mucho que no te veía y me ha alegrado de repente hacerlo, como siempre un placer leerte, un abrazo.

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  2. Digo lo mismo, hacia tiempo que no podía ver tu blog, me alegro de haberlo recuperado. describes un poema muy oscuro, donde la luz ha huído por los agujeros del olvido, pero es muy bello y tienes unas metáforas muy buenas, mi felicitación por él, Juan.

    Un abrazo y feliz domingo.
    Ángeles.

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  3. Normalmente es cierto que nos enfilamos en ''nada''.

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  4. Hola amigo!! Belleza de poema y canción!! Abrazos Bett

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  5. I'm looking forward to reading the full review of that foundation! xx

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