Te vi junto a un mes de Abril que dejó de existir.
Te vi con el hechizo selectivo de un guiño , con el mutismo electivo de un niño.
Te presentí tras un pasado mes de Abril , que tras las palabras de un verso sutil , nunca quiso a mi rincón venir.
Te busqué en los entresijos de un Abril , que en equívoco momento me sollozó en silencio.
Te diluiste en un Abril , que en componer fría sinfonía agotaba su energía.
Te hiciste invisible para mí en un Abril atrapado en las garras de una noche larga.
Como un mes de Abril huyes , te vas como las fugaces nubes que del vacío de un Cielo oscuro rehuyen.
Como un mes de Abril que de verde viste en oscuro eclipse, llamaradas de azufre en el ombligo de la noche fulgen.
Cuando el mes de abril se borra en el calendario , se trastoca hasta el orden del propio abecedario.
