Pinto trazos inconexos en un cuadro picasiano , aun manchada de presente mi mano , se adueña de ella un sueño arcano.
Con paleta de colores , hecha de marchitas flores , dibujo a la verdad entre un aire que quema , exenta de toda estratagema.
Inoculo de azul los cuatro ángulos de este lienzo sin luz.
Un reloj oblicuo , serpenteante, en el centro de derruida fortaleza se parapeta ; mientras miles y miles de segundos urden vil treta.
Gotas de espesa lluvia chorrean , ante una asustada Luna que en el Cielo clarea.
A la izquierda , un cercenado rostro de mujer manchado de ceniza y tierra.
A la derecha , una profunda y negra brecha que hiende a rocas que aun , confiadas, sueñan.
En la parte superior del cuadro,en alto trono ,el sueño de la razón ; ante él , postrado, el dolor del corazón.
Eterna niña ....el sueño de ser plena mujer... se te fue.
